EXPLOCIÓN DE GASES TÓXICOS

¿Has escuchado hablar de la cultura del ruido? La palabra cultura se refiere al conjunto de bienes materiales y espirituales de un grupo social transmitido de generación en generación a fin de orientar las prácticas individuales y colectivas. Mientras que se define como ruido a todo aquel sonido que carece de cualidades musicales agradables o un sonido no deseado en un momento dado. Suele ser irritante, perturbador, molesto y dependiendo su intensidad puede ser dañino para el oído. Con base en estas definiciones, podemos definir a la cultura del ruido como un conjunto de prácticas que transmiten sonidos fuertes, no deseados y molestos para el oído.

Como has leído, este término es algo con lo que convivimos a diario; más si nuestro lugar de residencia es una gran ciudad. La contaminación auditiva se vive a cualquier hora del día; desde los cláxones de los autos, música a un nivel alto, murmullos de grandes grupos de personas y frecuentemente debido a festividades religiosas o fiestas patrias con la pirotecnia.

La mayoría de nosotros crecimos viendo cómo en fiestas de algún santo o el 15 de Septiembre; día de la independencia en México, se llevan a cabo quemas de juegos artificiales. Sin embargo, desconocíamos al igual que muchas cosas el daño que estos causan tanto al medio ambiente como a la salud de los seres humanos y las mascotas. 

El uso de pirotecnia conlleva contaminación desde su elaboración.  A diario se fabrican enormes cantidades de fuegos artificiales de manera regulada y de manera clandestina, lo que provoca que haya una mala disposición de los desechos, contaminando el agua y provocando graves enfermedades a quienes trabajan en la elaboración.

A muchos metros de distancia, solo el olfato nos reporta la polución que genera esta mezcla de químicos como lo son: nitratos, sulfatos y percloratos en fórmulas de sodio, cobre, estroncio, litio, antimonio, magnesio y aluminio, sin olvidar el bario de isótopos radiactivos, que nos ofrece el color verde. Neutralizantes, oxidantes y aglomerantes se mezclan en la pirotecnia, además del perclorato de sodio que da propulsión al cohete, los metales pesados que aportan el color y los aerosoles que producen la detonación.

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Esa mezcla libera, entre otros, monóxido de carbono (CO) y partículas suspendidas (PM2.5); el CO o mejor conocido como monóxido de carbono es un gas sin olor ni color que provoca graves malestares por envenenamiento y en casos extremos la muerte para seres que lo respiren demasiado. A su vez, las partículas PM 2.5 se llaman así porque son partículas que miden menos de 2.5 micrómetros es decir unas 100 veces más delgadas que un cabello humano, estas partículas se caracterizan principalmente por la presencia de sulfatos, nitratos, aerosoles, ácidos, metales y carbono negro, las cuales son muy peligrosas para los organismos vivos puesto que por su tamaño, pueden ingresar y alojarse fácilmente en lo más profundo de los pulmones y provocar graves alteraciones a la salud.

Las PM2.5 permanecen durante periodos más largos suspendidas en la atmósfera, viajan distancias más largas y penetran en los interiores de las casas, oficinas, etcétera, por lo cual la población está expuesta por más tiempo a ellas.

Esa contaminación atmosférica por partículas suspendidas, provoca graves daños al medio ambiente, como la deposición o lluvia ácida, la afectación de la visibilidad, el balance radiactivo de energía que se relaciona con el cambio climático, y la eutrofización, entre otros.

Las Directrices de la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre la Calidad del Aire publicadas en 2005 -se esperaba difundir actualizadas en 2020—señalan que mediante la reducción de la contaminación con partículas (PM10) de 70 a 20 microgramos por m3 (μg/m) es posible disminuir en un 15% la cifra de decesos relacionados con la contaminación del aire por partículas (PM), ozono (O3), dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2), en todas las regiones de la OMS.

Lee aquí el artículo completo del Gobierno de México

El ruido y las luces resultado de los estallidos que se hacen durante largos tiempos y en grandes cantidades, perturba los ecosistemas. Como has leído estos espectáculos son un tremenda explosión de gases nocivos para la salud, los cuales no desaparecen después de que estos llegan a su fin, sino que permanecen por mucho tiempo ¿Crees que unos minutos de diversión valgan este daño?

Hablando de la contaminación auditiva, la OMS estima que el límite recomendable de sonido apto para la salud auditiva de los humanos es de 65 decibelios. Al momento del estallido de un cohete el sonido puede alcanzar hasta los 190 decibelios, un número tres veces más fuerte que el que el odio de un adulto puede soportar.

Las mascotas son aún más vulnerables ante estos estallidos, ya que su oído es más sensible al de nosotros. Al momento de la explosión, sufren reacciones de pánico y angustia ocasionándoles taquicardia, jadeos, dificultad para respirar, temblores y, a veces, en muerte. Muchas veces debido a estas terribles situaciones se escapan de casa buscando huir del dolor que les ocasionan estos estallidos.

CONOCE MÁS: Informe técnico veterinario sobre los efectos de la pirotecnia en animales.

Si hacemos memoria, el día después del festejo de la independencia de México (15 de septiembre) los niveles de contaminación suelen ser elevados y por lo tanto la calidad del aire mala. Esto se debe a que estos gases se demoran entre 2 y 3 días en disiparse, mientras estos se dispersan en la atmosfera están en nuestro entorno y los respiramos todo el tiempo, perjudicando nuestra salud.

Si bien estos no son la principal causa de contaminación, si pueden elevarla un 60% y sobre todo al tratarse de partículas diminutas pueden penetrar fácilmente hogares, oficinas, etcétera, dejando prácticamente contaminados todos los interiores.

A lo largo de nuestro viaje cósmico en este blog, hemos venido haciendo énfasis acerca de los hábitos que tenemos y que nos han sido inculcados como correctos desde que somos pequeños, sin embargo, poco a poco debemos ir siendo conscientes de las repercusiones que estos tienen para nuestra existencia.

Los juegos artificiales pueden ser bonitos y divertidos, pero las consecuencias de estos no son bonitas. Ir cambiando hábitos y prácticas nocivas para todos los que habitamos el planeta, nos ayudará a tener un futuro armónico y en paz con el planeta y nosotros mismos. Nuestra existencia como raza humana depende de lo que decidamos hacer hoy.

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